"El día que te conozcas realmente conocerás a Dios"
Y no, no me refiero a esa parte oculta, luego de la máscara social, ya que esa es otra máscara distorsionada...
Me refiero a tu parte más pura luego de más de 10 máscaras aprox. Libre de etiquetas.
El conocimiento que lleva a ello poco o nada tiene que ver con el aislamiento total, tal vez pienses debes de hacer muchos ritos, o leer tantos libros sagrados cómo sea posible para conocer la naturaleza divina. Tal vez pienses que memorizando un sin fin de cánticos puede concentrarte en esa meta, para hacerte digno de ello.
No es que esté mal no errado.
Si lo haces sin intentar ser dogmático, puede que llegues a la meta, en parte, transitar el camino externo es esencial, pero hay que transitar un camino interno a su vez.
En ocasiones, y no digo todo el mundo sea así, ya que no hay caminos iguales para muchos, tal vez similares.
El tránsito interno: caos y revelación
no todos transitan igual.
En dónde el transitar interno vuelve la experiencia externa invivible, insoportable, dramática con pequeños períodos de calma y tranquilidad se intercalan entre tormentas. Los aprendizajes y el verdadero conocimiento divino radican en tí, están más relacionados por cómo actúas en esos momentos que en cómo pienses al respecto, pero que en la mayoría de las veces al momento de actuar no se es coherente y consecuente.
La incoherencia cómo espejo
Si dices querer tener una vida de paz, la experiencia interna es guerra contigo mismo, lucha entre máscaras internas, la experiencia externa son luchas con la pareja, hijos, etc.
Todo esto hasta que seas capaz de equilibrar y ser coherente al 100%.
Hasta que se pueda disipar la espesa niebla que no te permite ver claramente el juego.
El no entender esto puede perpetuar por mucho más tiempo dichas experiencias de dolor y sufrimiento.
La acción como revelación
Así que, para mí, es mucho más valioso aquello que me lleva a destapar mis máscaras internas y aquellas experiencias que me retan a ser mas coherente dichas experiencias están para no solo conocerme como humano divino y cocreador, sino a reconocer a la divinidad en todo su esplendor.
Esa divinidad libre de dogmas, esa divinidad libre de etiquetas en total tranquilidad interna y externa.
No tienes que hacer algo excepcional afuera para que otros vean, eso solo prolonga y distancia el encuentro con tu divino desde lo interno. Pero si de tajo sientes que lo necesitas pues adelante hazlo...
Al fin y al cabo es tu decisión y elección.
Mi camino: desmontar, descubrir, encarnar
Por mi parte, he honrado cada conocimiento y aprendizaje que me ha llevado a desmontar patrones, descubrir máscaras sociales que ni sabía estaban ahí, navegar por los laberintos inconscientes más profundos, oscuros y aterradores. Claro, con su respectiva práctica encarnada en lo externo.
La devoción libre
Siendo capaz de ver cada conocimiento humano de sus culturas y creencias con respeto, en silencio, libre de dogma vistas desde la forma arquetípica y si con devoción al simbolismo y lo que eso representaba para mí visión y misión desde y hacia lo interno y viceversa.
La conexión y matrimonio místico es posible desde lo interno. El sendero del mago o el camino del chamán, o el Maestro Chino o Japonés tan similares se viven desde lo interno. Dónde cada paso que active tu CHI si es esencial.
El sendero del medio le llaman, pero a diferencia de otros senderos, en este Sendero Interno me permito pisar suave sobre el sendero izquierdo y derecho para estabilizarme en el medio | Punto 0.
Mis acciones y frutos ya hablan.
Si esto te tocó, deja que te atraviese. No lo expliques. Siente. Y si quieres compartir tu máscara más difícil de soltar, te leo.
Imparto la enseñanza "Conectando con el Maestro Interno" Camino a la Maestría.
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